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¿Cómo crear un marco teórico para tu tesis usando mapas conceptuales?

Estamos seguros que a estas alturas, ya sabes de sobra qué es un marco teórico y cómo construirlo. Solo te recordaremos que el marco teórico, es el apartado de tu tesis en el que declaramos y describimos en detalle los “lentes” desde los que vamos a mirar el fenómeno de estudio de nuestra investigación, resaltando los conceptos autores y teorías que mejor “se ven” con esos lentes.


El marco teórico, por tanto, consiste en el apartado en el que de forma coherente, explicamos los conceptos que revisten y soportan nuestra investigación.


Existen muchas formas de llevar a cabo el marco teórico, y algunas de las más clásicas y conocidas ya las has podido leer en nuestro blog. Es por eso que hoy te queremos ofrecer una forma diferente, más atractiva y original de hacerlo: los mapas conceptuales.


¿Qué es un mapa conceptual?


Un mapa conceptual es la representación gráfica de un gran volumen de información de manera sintética, empleando para ello una serie de conceptos, categorías y palabras clave. Cada uno de estos conceptos se insertan en nodos (círculos, cuadrados, óvalos) y se conectan con otros mediante flechas, indicando si existe o no relación entre ellos, el tipo de relación y su jerarquía.


Existen muchas técnicas y teorías para realizarlo, pero es cierto que depende mucho de la persona que lo esté realizando: todos tenemos nuestro propio modo de resumir, algunos somos más o menos creativos, o preferimos unos diseños más complejos frente a otros.


En cualquiera de estos casos, lo que es realmente es importante es que el mapa conceptual sea útil para nosotros y para nuestro modo de escribir la tesis. Es por eso que más allá del formato o diseño, el mapa conceptual debe entregarnos de forma visual y sencilla la información esencial de todo el panorama de nuestro marco teórico.


Al final, lo que deberemos obtener es algo parecido a esto:


Figura 1. Ejemplo de mapa conceptual

Fuente. Obtenido con licencia CC de Wikimedia


Como puedes ver, este ejemplo nos explica de forma completa qué es un mapa conceptual, utilizando varios niveles de abstracción o jerarquía (arriba el más general, abajo el más específico) y recurriendo a palabras clave que representan de forma sintética ideas más complejas a las que podemos acceder por su categoría o concepto que lo representa.


Para ello, puedes emplear multitud de herramientas: desde el propio procesador de textos de tu ordenador (Word, OpenOffice, Pages…) hasta plataformas online (gratuitas o de pago) como Miro, Canvas o Lucidchart.


Hacer un marco teórico a partir de un mapa conceptual


Una vez tenemos claro qué es un mapa conceptual, vamos a explicar cómo utilizarlo para crear un marco teórico.


¿Qué nos aporta el mapa conceptual para escribir el marco teórico?


Aunque el paso final consistirá en convertirlo en un texto con sentido completo, el mapa conceptual nos servirá para armar la estructura general del marco teórico, ordenar nuestra escritura, tener claros sus apartados y niveles de abstracción-jerarquía. Además, podemos incluir el mapa conceptual como parte de nuestra tesis para facilitar al lector o al evaluador su comprensión de manera sencilla, clara y directa.


Cómo llevar a cabo el mapa conceptual para nuestro marco teórico


Para aprender a realizar el mapa conceptual, empezaremos yendo de lo más general (niveles más abstractos, globales o con más jerarquía), a lo más específico (niveles más concretos o con menos jerarquía). Más adelante, cuando tengamos práctica, podemos buscar otras formas de realizarlo que sean más acordes a nuestra forma de trabajar.


Los nieles más abstractos los podemos situar arriba (como en la imagen anterior) si vamos a realizar el mapa conceptual de arriba hacia abajo; o bien a la izquierda si lo vamos a realizar de izquierda a derecha.


Veamos a continuación los pasos en la construcción de nuestro mapa conceptual.


1. Los niveles más abstractos:


Los niveles más abstractos suelen ser más fáciles, pues contienen mayor cantidad de información y por tanto no debemos seleccionar, filtrar ni sintetizar tanta información.


¿Qué incluyo en el primer nivel?


El primer nivel, el de más jerarquía o abstracto, debe contener la problemática de tu tesis. Por ejemplo, si estás analizando las consecuencias en el trabajo de las mujeres de la pandemia de COVID-19, este primer nivel podría llamarse “Efectos trabajo en mujeres COVID-19”.


Si observas bien, estamos trabajando en un nivel cognitivo de etiquetas, categorías, o si lo prefieres, de “hashtags”. Cualquier mapa conceptual es útil porque no incluye mucha información, sino que incluye lo mínimo indispensable para tener la visión general de nuestro marco teórico, sin que falta ningún aspecto.


Ya tendrás espacio de escribir todo lo necesario cuando elabores el capítulo del marco teórico de tu tesis, una vez esté listo tu mapa conceptual.


El primer nivel, al menos que tengas muchos objetivos generales o que tu tesis tenga alguna particularidad muy propia, no debería tener más de un nodo.


2. Segundos niveles:


El segundo nivel sí debe contener más cantidad de nodos. De hecho, la pregunta fundamental es: ¿Cuántos nodos debe contener? Y, ¿cuáles deben ser estos nodos? Como cada tesis, cada estudiante y cada universidad es diferente, no podemos darte recetas que tengas que seguir de forma inequívoca. Pero te podemos dar algunas ideas o pistas.


Para ello podemos usar la metáfora de construir una casa. El primer nivel simplemente hemos establecido el problema de nuestra tesis, que consideraremos el primer elemento de la casa que nos dará acceso a los demás: la puerta. El segundo nivel va a indicar la distribución básica de la casa: cuántas habitaciones, cuántos baños, ¿tal vez una cocina? ¿un patio? En el plano de nuestro marco teórico, debemos preguntarnos por la distribución básica de nuestro marco teórico: ¿Cuántas teorías básicas componen mi problemática? ¿Cuántos y qué autores son esenciales para entender mi problemática? ¿Cuántas y cuáles temáticas componen mi problema?


En nuestro ejemplo, podría ser algo así:



Esta distinción de tres nodos en el segundo nivel obedece al desglose de nuestra problemática. Por un lado, tenemos todos los conceptos, autores e investigaciones sobre mujeres y trabajo; por otro lado, todas las que se vinculan a las transformaciones del trabajo por la pandemia. Y finalmente las de los efectos sociales del COVID-19, pues se vinculan estrechamente con el trabajo y los efectos en las mujeres.


Una pregunta que podemos hacernos en cualquier nivel para saber si vamos en la dirección correcta es: ¿con los nodos del nivel en el que estoy ahora, doy cuenta de todo el nodo anterior? Si te sobra o te falta algún aspecto, deberás modificar los nodos de tu nivel en este momento.


3. Terceros niveles y siguientes:


El tercer nivel y los siguientes consistirán en desplegar cada uno de los niveles principales que componen la problemática de nuestro estudio, es decir, los del nivel 2. Para ello, deberemos seguir desarrollando, bajo etiquetas o hashtags, los nodos del nivel anterior; sin perder la centralidad del mapa conceptual: condensar la mayor cantidad posible de información bajo el nombre de la etiqueta.


La cantidad de niveles dependerá de la temática de nuestra tesis y de la profundidad que le hayamos otorgado al tema. Lo importante es encontrar el equilibrio entre, por un lado, que no falte información (es decir, que cada nivel de nodos contenga todo lo necesario para desplegar el nivel anterior), y por otro lado, que los nodos no se desplieguen tanto como para que se pierda el hilo conductor desde el nodo del primer nivel hasta el último.


Por ejemplo, siguiendo nuestro esquema:



¿Y ahora qué?


Una vez hemos alcanzado ese equilibrio e incluido todos los conceptos, autores y teorías que componen nuestro marco teórico, nos tocará traspasar a formato escrito nuestro mapa conceptual.


El paso previo de haber establecido el mapa conceptual nos servirá para haber ordenado la información y establecer la relación y jerarquía entre cada concepto. Por ejemplo, cada concepto del segundo nivel puede ser un apartado o subcapítulo de nuestro marco teórico, y los conceptos relacionados del tercer nivel y siguientes, el contenido de esos apartados o subcapítulos.


Así, solo tendremos que ceñirnos al trabajo realizado, y podemos asegurar que se mantendrá la coherencia y la relación entre el marco teórico como un todo.


Obviamente, durante el proceso de escritura nuestro mapa conceptual puede modificarse y añadir y/o eliminar algunos nodos, pero de una forma mucho más precisa y clara que enfrentándonos a un documento en blanco desde cero, si hubiésemos hecho un marco teórico de la forma tradicional.


Y como dijimos al principio, siempre podemos incluir el propio mapa conceptual como parte de nuestra tesis.





Para finalizar, te invitamos a que apliques plenamente los consejos que aparecen en nuestro e-book: "Manual del tesista" para que termines tu tesis en tiempo récord y con alta calidad, luego contáctanos, somos expertos en corrección de estilo para tesis y aplicación de Normas APA, Vancouver, Chicago, MLA, IEEE, Icontec u otra.


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