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Cómo escribir la propuesta o el proyecto de tesis doctoral

La propuesta o el proyecto de tesis doctoral es un documento clave; gracias a él, daremos a conocer nuestra propuesta de investigación para los próximos tres, cuatro o cinco años, y este marcará el inicio de nuestra carrera académica. Por no hablar de la importancia que tiene en que seamos seleccionados (o no) para acceder al programa que nos interesa: este documento será nuestra carta de presentación de cara a entrar a un doctorado.


Se puede afirmar que escribir un buen proyecto de tesis doctoral es fundamental, y por eso en este post te queremos ofrecer algunos consejos para escribir el mejor. Aquí van:


I. Estudia y conoce bien los requisitos para el proyecto del programa de doctorado que te interesa


Lo primero que debemos conocer son los requisitos que pide el programa:


  1. Fechas y plazo: es fundamental para planificar el tiempo que tendremos para entregarlo y, por tanto, saber cuándo debemos empezar a prepararlo.

  2. Extensión: el número de páginas es igual de importante, no es lo mismo tener que escribir 10 páginas que solo un par o 20. Por supuesto, ello dependerá del plazo que nos den.

  3. Estructura: debemos saber si existe una estructura predefinida o si es un formato libre para adaptarnos a los requisitos. Esto es fundamental, pues cualquier aspecto que se salga de lo requerido jugará en nuestra contra para ser seleccionados. En caso de no haber estructura definida, en el punto 5 te proponemos una.


II. Estudia y conoce las temáticas y los docentes de ese programa de doctorado


Uno de los aspectos más importantes para ser seleccionados en un programa de doctorado es la afinidad de nuestro proyecto con temáticas y líneas de investigación que ya estén en marcha en ese departamento o facultad.


Por ello, trata de informarte todo lo que puedas: accede a la página web del departamento, lee algunas publicaciones de los docentes que te interesen, contacta con ellos por correo electrónico para preguntar por la viabilidad de una futura dirección de tesis e, incluso, puedes plantearte visitar en alguna ocasión la facultad para conocerla en persona.


Todo esto jugará a tu favor y te ayudará a preparar un proyecto o una propuesta de tesis mucho más adaptada a las temáticas, los marcos teóricos o las metodologías que ya se emplean.


III. Revisa los aspectos de forma


Una vez empieces a escribir la propuesta, revisa bien los aspectos de forma. La propuesta de investigación es tu carta de presentación, y casi siempre es más importante que tu currículum o cualquier otro documento. Es el lugar donde puedes mostrar tus habilidades (ver punto 4); por eso, uno de los aspectos que no puedes descuidar es la forma.


Con “forma”, nos referimos a aquellos aspectos que no son solamente de contenido. Puedes ser muy bueno haciendo revisiones bibliográficas o aplicando una técnica o metodología particular; pero, si tu proyecto está plagado de faltas de ortografía, si la redacción es muy pesada o aburrida, o si hay muchas reiteraciones, muy probablemente no continúen leyéndolo.


En este mismo sentido, es importante mostrar un documento limpio y ordenado; para ello, puedes utilizar frases cortas (no hay que explotar el uso de oraciones subordinadas), diferenciar los apartados y subapartados, evitar la repetición de ideas y exponer una estructura clara.


IV. Toma este proyecto para demostrar tus mejores habilidades: análisis, revisión bibliográfica, publicaciones anteriores, trabajo adelantado, etc.


Cuando te postulas a un programa de doctorado, sobre todo si vas a estudiar por primera vez en esa universidad, los docentes del doctorado no saben nada de ti y, por ese motivo, no tienen forma de saber por qué debes ser tú la persona seleccionada.


Ya que un doctorado consiste, en buena parte, en escribir, comunicar avances científicos y seleccionar información, no hay mejor manera de darte a conocer y mostrar lo válido que eres que con tu proyecto.


Obviamente, no todos somos buenos para todo, y cuando entramos a un doctorado precisamente lo hacemos para aprender esas habilidades, pero sí es posible que seamos muy buenos buscando información: nada mejor que añadir muchas y buenas referencias sobre la temática de nuestra investigación.


Puede que en estudios anteriores ya hayamos escrito algún pequeño artículo o documento de investigación: ¡es momento de citarlo e incluirlo en el proyecto! También puede que seamos muy buenos con algún software de análisis de datos; en este caso, cuando lleguemos al apartado metodológico de nuestro proyecto, deberemos incluir una buena descripción del aporte que ese software hace al proyecto y cómo lo vamos a utilizar.


V. Estructura


Si bien la estructura dependerá de lo que cada programa de doctorado proponga, es posible que el proyecto tenga un formato relativamente libre y que por eso andes algo perdido sobre qué incluir. A continuación, te ofrecemos una propuesta de estructura que deberás adaptar a las características que ya comentamos en los apartados anteriores.


  1. Problemática: el qué quieres investigar; por qué es importante esa temática; y qué tensiones, conflictos o problemas existen y quieres abordar.

  2. Revisión sistemática/estado del arte: ¿qué se ha dicho hasta ahora sobre la problemática planteada?, ¿cómo ha sido abordada por otros investigadores?

  3. Objetivos: ¿qué quieres hacer en relación con la problemática planteada? (objetivo general), ¿qué acciones vas a realizar para concretar ese objetivo? (objetivos específicos).

  4. Metodología: método, técnicas de recogida de datos, procedimientos de análisis, aspectos (bio)éticos a tener en cuenta. En fin, todo esto te ayudará a aterrizar tus objetivos.

  5. Prospectiva de resultados: ¿qué esperas encontrar?, ¿de qué modo esperas que se confirmen las hipótesis o los supuestos de investigación? Es importante detallar los resultados a los que esperas llegar y cómo se van a ver cumplidos tus objetivos de investigación para aumentar el conocimiento sobre la problemática propuesta.

  6. Trabajo adelantado: ¿conoces ya algunos lugares donde podrías recoger datos?, ¿trabajaste anteriormente tu tema y ya tienes una buena revisión bibliográfica preparada?, ¿tienes redes o conoces investigadores afines a la temática en otras universidades o centros de investigación? Este tipo de aspectos facilitan la viabilidad de tu propuesta y siempre son bien evaluados.

  7. Referencias: las más actuales, pero también las más populares o clásicas de tu temática. De este modo, podremos mostrar que estamos a la última, pero también que conocemos los autores y conceptos de “obligado conocimiento”.


Por último, debes tener presente que antes de realizar el proyecto aún no tienes forma de saber cómo se van a desarrollar los acontecimientos y decisiones de los próximos años durante tu tesis. Es por esa razón que debes considerar que el proyecto de tesis debe ser flexible, y esta flexibilidad debe aparecer transversalmente en todo tu texto. Esto te ayudará a hacer ver que posees la madurez para gestionar los cambios y elementos emergentes que encuentres durante tu tesis.


Para finalizar, te invitamos a que apliques plenamente los consejos que aparecen en nuestro e-book: "Manual del tesista" para que termines tu tesis en tiempo récord y con alta calidad, luego contáctanos, somos expertos en corrección de estilo para tesis y aplicación de Normas APA, Vancouver, Chicago, MLA, IEEE, Icontec u otra.



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