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Cómo emplear un lenguaje inclusivo en tu tesis sin olvidar las normas de la RAE

Actualizado: 7 ene


En los últimos años se ha comenzado a hacer referencia expresa a ambos sexos (masculino y femenino) en los textos escritos, debido a que los sustantivos masculinos usados para denotar tanto hombres como mujeres no son totalmente incluyentes, porque no visibilizan a los otros sujetos no nombrados: las mujeres. Pero, ¿es posible manejar un lenguaje no sexista en la tesis u otros documentos académicos sin quebrantar las normas estipuladas en la RAE?


En este artículo mencionaremos el principio de economía del lenguaje o de economía expresiva estipulado en la RAE, luego hablaremos del lenguaje inclusivo denominado también lenguaje no sexista en lo que respecta al uso del masculino y el femenino en el idioma español, y cómo este puede utilizarse en la tesis o en otros documentos académicos, y finalmente te diremos cuáles son las formas incorrectas de ser inclusivos en el lenguaje académico escrito. ¡Vamos allá!


Principio de economía del lenguaje


El principio de economía del lenguaje se puede definir como el uso limitado del vocabulario y los recursos lingüísticos para comunicar algo efectivamente y con precisión a través del lenguaje escrito. Con respecto a este principio, la Real Academia Española (RAE) sancionó que el desdoblamiento léxico o de género (Forma de escribir no sexista que se explica más adelante) es innecesario y constituye una incorrección en el habla y la escritura del idioma español, porque contraría la regla de usar la menor cantidad de palabras y recursos posibles (preposiciones, conjunciones, artículos, etc.).


En ese sentido, la RAE ha señalado que el uso del masculino puede emplearse para hacer referencia a los nombres que designan seres animados que pertenecen a una misma clase, sin hacer distinciones sexo-genéricas en la denominación. Así, se habla de “hombres”, en cuanto que seres humanos, para señalar grupos conformados tanto por hombres como por mujeres. Por tanto, y en conformidad con lo descrito por la RAE, tenemos lo siguiente:


Como se muestra en la tabla, para la RAE es preferible atender el principio de economía del lenguaje mediante el uso del género gramatical masculino para denominar a hombres y mujeres, salvo cuando, en el contexto de lo dicho, es relevante mencionar expresamente el sustantivo con ambos géneros mediante su desdoblamiento.


Veamos algunos ejemplos del desdoblamiento, recurso correspondiente a los sustantivos resaltados en rojo:


  • El texto de la declaración redactada por De Gouges se considera un instrumento político primordial para las mujeres de la sociedad francesa que luchaban por el reconocimiento de sus derechos, dado que, fundado en la razón y la naturaleza, expone la igualdad social que debe haber entre hombres y mujeres.

  • “Si los salarios son distintos para los hombres y para las mujeres, es un problema político, no natural o biológico y dependerá de la voluntad política cambiarlo” (Varela, 2005, p. 184).

  • La frecuencia fue más alta en las niñas que en los niños; y, como efectos negativos que afectan a la institución, se encontraron el ausentismo, el mal ambiente escolar, el bajo rendimiento académico, entre otros.


Lenguaje inclusivo o no sexista en la tesis y demás documentos académicos. ¿Cómo lograrlo?


El uso del lenguaje incluyente y no sexista consiste en evitar el uso del género gramatical masculino y la exclusión de las mujeres de la representación en el lenguaje escrito para alcanzar condiciones de igualdad.


Su uso se puede sustentar en la necesidad de reconocer desde el lenguaje que la población y el género humano están conformados por hombres y mujeres, porque ello da voz y visibilidad a estas últimas. Así, el propósito del lenguaje inclusivo y no sexista se puede resumir en los siguientes puntos:


  • Neutralizar el género.

  • Visibilizar ambos géneros (masculino y femenino).

  • Identificar a cada sujeto de quien se escribe.

En este artículo veremos diversas formas por las cuales, mediante el uso de los recursos lingüísticos, se puede evitar la exclusión de las mujeres en el lenguaje escrito.


Es importante mencionar que este tipo de corrección se aplica especialmente a los trabajos enmarcados dentro de las disciplinas pertenecientes a las ciencias sociales, humanas, jurídicas o de intervención social, donde es relevante el enfoque diferencial.


Es decir, en estas áreas se admite e, incluso, llega a ser necesario el desdoblamiento léxico o de género, que es la opción más recomendable para expresar el lenguaje no sexista. Algunas de estas disciplinas son derecho, comunicación, psicología y filosofía; áreas de la salud como medicina o enfermería y trabajo social; y, finalmente, los temas relacionados con política pública, violencia, conflicto, interdisciplinas, enfoque de género, entre otros.


¿Qué es el desdoblamiento léxico o desdoblamiento de género?


El desdoblamiento léxico o de género es la forma más extendida de inclusión en el lenguaje. Pero, ¿qué es el desdoblamiento léxico o de género?


Este se enfoca en prescindir del uso de la forma masculina en la escritura de los nombres animados y, en su lugar, emplear las formas masculina y femenina de un mismo sustantivo. Un ejemplo del desdoblamiento léxico es escribir en una misma oración: estimados y estimadas, niños y niñas, ciudadanos y ciudadanas, compañeros y compañeras, etc.


Cabe aclarar el caso particular de los sustantivos epicenos, nombres sin marca de género, pues no conciben una distinción morfológica entre el femenino y el masculino. Por ejemplo, el término víctima funciona para ambos géneros (él fue la víctima/ella fue la víctima).


En cuanto a la escritura correcta del desdoblamiento de género, y para aplicar el principio de economía del lenguaje, es recomendado hacer uso de la barra (/) o de los paréntesis () para separar los artículos (el/la) o los morfemas o partículas en los sustantivos que indican su género; por ejemplo: los/as niños/as o los(as) niños(as). Igualmente, deberíamos cuidar el orden en que se presentan los sustantivos con género gramatical, pues es importante que este varíe para que haya un equilibrio; en otras palabras, no se recomienda escribir siempre en primer lugar el sustantivo masculino, precedido del sustantivo femenino. Así:


Si el profesor o la profesora no selecciona adecuadamente la música de un país puede confirmar o introducir un estereotipo que les comunicará a sus alumnos y alumnas. Y es que si la profesora o el profesor solo escoge canciones que hacen referencia a lo famoso, lo familiar o lo anticuado puede confirmar el estereotipo de una alumna o un alumno e impedir el logro del objetivo deseado, a saber, que las alumnas y los alumnos puedan apreciar otra cultura.


Otras formas de ser inclusivos en cuanto al género en la redacción de tu tesis


Además de lo anterior existen otras maneras de utilizar lenguaje inclusivo en tu tesis, a continuación te explicaremos las que consideramos más relevantes:


1. Usar sustantivos comunes en cuanto al género


Algunos nombres comunes solo tienen una única forma de escribirse, debido a que, gramaticalmente, solo corresponden a un género, pero incluyen tanto a mujeres como a hombres. Al usar estos sustantivos, el género va marcado por los artículos (el/la, un/una), pronombres (él/ella), adjetivos y demás recursos lingüísticos. Veamos algunos ejemplos de sustantivos comunes al género en la siguiente tabla:


También se puede hacer uso del lenguaje no sexista cuando se emplea únicamente el sustantivo común en cuanto al género y se omiten los artículos o adjetivos. Por ejemplo:


El texto: las performances como las antes mencionadas no se hubieran podido realizar sin la presencia de un espectador participante, porque en ellas los artistas protagonistas de este tipo de obras quedan relegados a un segundo plano en las exhibiciones, no siendo los protagonistas como tal, sino uno más que se halla frente a los espectadores que los observan.

Es incluyente así: las performances como las antes mencionadas no se hubieran podido realizar sin la presencia de espectadores participantes, porque en ellas las artistas y los artistas protagonistas de este tipo de obras quedan relegadas/os a un segundo plano en las exhibiciones, no siendo protagonistas como tal, sino una persona más que se halla frente al público que observa.


2. Usar sustantivos epicenos, abstractos o en términos colectivos


Igualmente, podemos utilizar el lenguaje no sexista al nombrar al colectivo de personas o la actividad que realizan con sustantivos epicenos, esto es, en términos colectivos (cuerpos como la comunidad, las instituciones y las funciones) que incluyan tanto a hombres como a mujeres. Estos nombres son sustitutos de los que conciben marcas de género y que hacen referencia únicamente a uno de los sexos de las personas. En la siguiente tabla se plantean algunos ejemplos de sustantivos epicenos:


3. Usar sustantivos sin marca de género


Por otra parte, se recomienda el uso del masculino genérico de las palabras; así, se puede utilizar un sustantivo sin carga de género como sinónimo para denominar la institución, la profesión, el colectivo de personas o el gentilicio de estas. Veamos algunos ejemplos en la siguiente tabla:


4. Sustituir el pronombre personal o el artículo de género masculino


El uso de los pronombres indeterminados neutros, como alguien y cualquiera, o los nombres abstractos o mixtos, como la persona, una persona o el ser humano, también podría ser clave a la hora de emplear el lenguaje inclusivo. Veamos un ejemplo:


El texto: el artista ha mostrado una gran capacidad de expresar con un lenguaje sugerente e innovador los conocimientos, experiencias y sensaciones más profundas de un hombre.

Es incluyente así: el artista ha mostrado una gran capacidad de expresar con un lenguaje sugerente e innovador los conocimientos, experiencias y sensaciones más profundas que puede experimentar cualquier persona/ser humano.


Asimismo, hablamos del lenguaje incluyente cuando se omiten los artículos de género masculino el y los, o los pronombres determinantes aquel o aquellos. Estos son sustituidos por los relativos quien y quienes; la expresión las personas que; o los indefinidos alguien, cualquiera, cada o nadie, como se puede ver en el siguiente ejemplo:


El texto: en total fueron 128 mujeres y un diseñador industrial los que hicieron parte del equipo, una desproporción que fue puesta en tela de juicio por muchas artistas e historiadoras del siglo XX.

Es incluyente así: en total fueron 128 mujeres y un diseñador industrial quienes hicieron parte del equipo, una desproporción que fue puesta en tela de juicio por muchas artistas e historiadoras del siglo XX.


5. Omitir el sujeto al usar el verbo en infinitivo


Se puede ser incluyente al usar verbos en su forma base para omitir al sujeto o la forma impersonal (se + verbo), como se muestra en el siguiente ejemplo:


El texto: al comprender el género como una construcción social, los académicos deben estudiarlo dentro de las ciencias sociales para comprobar si todo lo establecido hasta el momento es correcto; si no ha sido así, estos deben buscar una redefinición para todas esas cuestiones, diferenciando, en todo caso, lo biológico de lo cultural o de lo político.

Es incluyente así: al comprender el género como una construcción social, se debe estudiar esta categoría dentro de las ciencias sociales para comprobar si todo lo establecido hasta el momento es correcto; y, si no ha sido así, se debe buscar una redefinición para todas esas cuestiones, diferenciando, en todo caso, lo biológico de lo cultural o de lo político.


6. Usar el sustantivo persona


De igual forma, el lenguaje incluyente se puede evidenciar cuando se utilizan palabras sin marca de género: persona, personas o seres humanos. Veamos algunos ejemplos en la siguiente tabla:


7. Mencionar expresamente los sustantivos mujer y hombre


Por otro lado, también se pueden mencionar en el texto las palabras mujeres y varones, mujeres y hombres como sujetos de la acción en la oración.


El texto: en esta línea de pensamiento, el filósofo y sacerdote francés François Poullain de la Barre (París, Francia, 1647 - Ginebra, Suiza, 1723) demandó para los hombres justamente aquello que indica el título de su libro La igualdad de los sexos…

Es incluyente así: en esta línea de pensamiento, el filósofo y sacerdote francés François Poullain de la Barre (París, Francia, 1647 - Ginebra, Suiza, 1723) demandó para los hombres y las mujeres justamente aquello que indica el título de su libro La igualdad de los sexos…


8. Hacer cambios en la redacción


También se puede recurrir al cambio de orden de los elementos en la oración para que el género gramatical de los artículos (el/la, los/las, un/una), profesiones o adjetivos correspondan con el de las personas mencionadas en términos colectivos. Veamos algunos ejemplos:


El texto: entre los artistas contemporáneos, destacan los nombres de Oscar Jaramillo (1947), Dora Ramírez (1923-2016) y Marta Elena Vélez (1939); y, en las dos últimas décadas, resalta de manera especial el nombre de Libia Posada (1959), que, con su producción artística, propone reflexiones de corte filosófico en torno a una memoria colectiva que rompe con los imaginarios socioculturales de la sociedad antioqueña.

Es incluyente así: nombres como los de Oscar Jaramillo (1947), Dora Ramírez (1923-2016) y Marta Elena Vélez (1939) figuran entre los más destacados en el arte contemporáneo; y, en las dos últimas décadas, resalta de manera especial en este ámbito el nombre de Libia Posada (1959), que, con su producción artística, propone reflexiones de corte filosófico en torno a una memoria colectiva que rompe con los imaginarios socioculturales de la sociedad antioqueña.

También es incluyente: destacan como artistas contemporáneos los nombres de Oscar Jaramillo (1947), Dora Ramírez (1923-2016) y Marta Elena Vélez (1939); y, en las dos últimas décadas, resalta de manera especial en este ámbito el nombre de Libia Posada (1959), que, con su producción artística, propone reflexiones de corte filosófico en torno a una memoria colectiva que rompe con los imaginarios socioculturales de la sociedad antioqueña.


9. Usar formas neutras o género gramatical acorde para nombrar las profesiones


Otra forma de evitar el uso de un lenguaje sexista puede ser nombrar las profesiones, los oficios o los cargos de una forma neutra o con un género gramatical que coincida con el del sustantivo de la oración. Veamos algunos ejemplos en la siguiente tabla:



Asimismo, se es incluyente si, en una oración en la que se mencionan o comparan los trabajos de dos personas de diferente sexo, se hace referencia a los títulos o profesiones de ambos, hombres y mujeres. Veamos un ejemplo: