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¿Cómo terminar tu tesis doctoral antes del 31 de diciembre? (Y no morir en el intento)


Si algo nos ha demostrado este 2020 es que todo lo inimaginable puede pasar en cualquier momento inesperado. ¿Quién nos iba a decir aquella noche del 31 de diciembre de 2019 que íbamos a estar semanas encerrados en casa, que íbamos a salir de casa con tapabocas diariamente, o que el teletrabajo se iba a imponer durante este año?


En este proceso en el que todos estamos haciéndole frente a una pandemia, la mayoría de nosotros hemos priorizado la salud, el cuidado y la familia frente a otras responsabilidades como nuestra tesis doctoral.


Pero como todo, no hay puerta que se cierre sin que se abran otras, o traducido al contexto académico: todos estos imprevistos también pueden permitirnos acabar nuestra tesis antes de que termine el año.


Si eres un estudiante de doctorado cuya tesis ya está avanzada, pensabas defenderla en 2020 antes de que todo esto pasara, o bien, estabas a la espera de la publicación de ese último paper para poder terminarla… este post es para ti. A continuación, te ofreceremos una serie de consejos en todo el proceso final de una tesis para acabarla antes de que termine el año:


Lo primero de todo…


1. Hablemos con nosotros mismos


Antes de nada, debemos ser sinceros con nosotros mismos y valorar nuestra situación: ¿Realmente estamos a pocos pasos de terminar nuestra tesis? Si estás a la espera de la publicación de un artículo que acabas de enviar, es muy poco probable que puedas terminar la tesis antes del 31 de diciembre. ¿Tengo los recursos (tiempo, energía…) para hacer un final de tesis “exprés” en dos meses? Si tu situación personal te impide dedicarle un tiempo importante diariamente a la tesis, muy probablemente de lunes a domingo, valora si es posible realizar o no este esfuerzo.


¿Pensabas terminar la tesis de todas formas este año, o es una ilusión que tienes por cumplir un propósito antes del 31 de diciembre? Si hay procesos ajenos a ti, como el término de una asignatura, o un requisito para cerrar la tesis que tiene una fecha o plazo pautado, debes valorar la viabilidad de este objetivo.


Este tipo de preguntas te deben servir para conocerte y tener metas y expectativas reales que no te hagan desilusionarte conforme avancen las semanas y veas que el esfuerzo inicial ha sido en vano.


Una vez hecho tal análisis, si consideras que reúnes los requisitos para el esfuerzo final, no queda otra que ponerse manos a la obra.


¡Vamos a ello!


2. ¿Qué debes hacer?


La primera pregunta que deberás hacerte es: ¿Qué cosas tengo que hacer? Más concretamente: ¿Qué me queda por hacer para terminar la tesis? Esta pregunta, que puede parecer evidente, esconde procesos y tareas que tal vez no estamos teniendo en cuenta. Sobre todo en lo referido a lo burocrático y administrativo, que muchas veces no depende exclusivamente de nosotros: pagar tasas, ver la disponibilidad de los miembros del tribunal, entregar el ejemplar físico de la tesis, o el horario especial de alguna oficina o profesor por el COVID-19.


Junto a esto, será importante también pensar en los procesos más “académicos” de nuestra tesis: ¿En qué punto nos encontramos? Por ejemplo, ¿cuánto tenemos avanzado de la escritura de la tesis?, ¿qué tareas pueden realizarse en poco tiempo?, ¿cuáles son prioritarias y cuáles son realmente importantes para terminar antes del 31 de diciembre de 2020?


3. Planifica


Una vez está claro lo que tienes que hacer, es conveniente invertir cierto tiempo en una buena planificación. Aunque hayas reunido la energía y la motivación, y tengas las ganas de empezar enseguida, agradecerás en las próximas semanas haber llevado a cabo este ejercicio previamente.


En primer lugar, trata de establecer un calendario o carta de Gantt que reúna todas aquellas actividades que te quedan de aquí a que tu tesis doctoral esté terminada. Esta lista puede incluir desde el hecho en sí de escribir la tesis doctoral desde cero, hasta algo más sencillo como terminar uno o varios capítulos o que UVR te ayude a corregir el formato de los manuscritos o de la propia tesis en sí.


Cada cual debe apuntar su propio desglose de actividades lo más desmigajado posible, y una vez hecho esto, es necesario dividir ese total de tareas en fracciones de tiempo. Estas pueden ser semanas, días, incluso horas (o una combinación de todas en función de la duración de cada tarea). Por ejemplo, puedes dedicar un mes a terminar de escribir la tesis, y dentro de ese mes, una semana para dejar listo el marco teórico, dos días para incluir todos los anexos, y un día para repasar todas las referencias de la tesis.


Es importante en esta fase seguir estrictamente los plazos que te propongas, y no saltarte ninguna fase ni fecha. En todo momento debes tener claro que van a ser semanas intensas, pero que al final tendrás la recompensa de haber terminado la tesis antes de que acabe el año. El sufrimiento es pasajero, la gloria es eterna.


4. La rutina


Además de una buena planificación de tareas, será importante establecer una buena planificación diaria, la rutina que cada día llevarás a cabo de aquí a fin de año. En buena parte dependerá de la cantidad de actividades y de la carta de Gantt que hayas diseñado. Pero en cualquier caso es importante que te acostumbres a ella y que sea lo más parecida posible todos los días.


Existen muchos foros y webs con consejos para mantener una buena rutina de trabajo diaria. Te recomendamos que adoptes lo que mejor te convenga de acuerdo a tus características: ¿Eres más de trabajar de día o de noche? ¿Rindes más por las mañanas o por las tardes? ¿Tienes que compatibilizar la tesis con un trabajo u otra actividad? ¿Tienes la posibilidad de deshacerte de esas otras responsabilidades hasta acabar el año?


Una vez esto esté claro, resultará importante ser exigente contigo mientras trabajas: despertar a la misma hora, comer bien, dejar el teléfono a un lado, evitar toda fuente de procrastinación, disponer de luz y alguna bebida como agua, café o té… (teniendo en cuenta que cada quien tiene sus propios trucos para mantenerse enfocado).


En este punto, un buen tip para la motivación es hacerte pequeños “autoregalos”, que podemos incluir en la planificación semanal. Por ejemplo, una tarde a la semana la podemos dedicar a no trabajar ni abrir el computador; salir a dar un paseo al final del día, o tal vez comer algo dulce cuando terminemos de escribir 1000 palabras diarias.


5. La motivación durante los primeros días


Paradójicamente, los primeros días suelen ser los más sencillos: estamos ilusionados por conseguir nuestro objetivo, llevamos un par de días planificando el trabajo, seguramente pensemos que no queda tanto tiempo para librarnos de nuestra tesis… por tanto, existe motivación. Esto servirá para ir ganando confianza personal y comprobar aquello de que es mejor avanzar paso a paso que obsesionarse con el objetivo final. Por tanto, será importante mantener esta motivación día a día, tachando o eliminando de nuestra planificación aquellas tareas que vamos cumpliendo para así ver que cada vez nos quedan menos cosas por hacer.


¡A trabajar!


Con toda la planificación lista, ahora es necesario ponerse manos a la obra, sin excusas. Sobre todo al principio, no debes dejarte llevar por el agobio. Siempre explico que tienes que verlo como correr una maratón de 42 km: si en el kilómetro 1 piensas en que aún te quedan 41 km más por correr, jamás lo vas a terminar. En cambio, si vas planificando a 3 km o 4 km vista, avanzando paso a paso, dosificando los esfuerzos, recuperándote en cada avituallamiento, pero sin parar de correr nunca; conseguirás llegar a la meta. ¡La tesis doctoral es igual!


6. ¿Por dónde empezar?


Pese a la alta motivación e ilusión inicial, podemos agobiarnos al pensar por dónde empezar, sobre todo si tenemos aún muchas cosas por escribir y hacer. Mi consejo es empezar por algo relativamente fácil, algo que puedas tachar de tu listado o cronograma en pocas horas. Esto es bastante motivador, ya que pronto verás que ya tienes unas cuantas cosas menos por hacer. Si terminar la tesis este año es una maratón, estas primeras tareas fáciles podrían ser el “calentamiento” antes de empezar, donde estamos frescos y agarrando ritmo para el acelerón que vendrá en los próximos días.


Puede ser terminar la revisión de las referencias de un capítulo ya escrito, traducir el resumen de la tesis, o insertar los artículos que has ido publicando dentro del documento principal de la tesis. Tareas que son bastante mecánicas pero que van sumando al formato final de tu tesis.


7. ¿Cómo continuar?


Lo que es inevitable es que antes o deberás enfrentarte a la parte más dura de la tesis: la escritura en profundidad de aquello que te falte para terminar el documento final. ¡Incluso puede que te falte escribirla por completo!


Siempre he dicho que la escritura del documento de la tesis doctoral está un poco mitificada. Me explico: si durante los años de doctorado has realizado un trabajo intenso, correcto y de calidad (recogiendo y analizando datos, haciendo una buena revisión bilbiográfica, obteniendo feedback continuamente de tu director/a y de otres compañeres…), llegado el momento final del doctorado en el que toca escribir, sin duda será una tarea mucho más fácil.


El contenido de la tesis lo tendrás en la cabeza, ya sabrás qué puntos son más fuertes y más débiles en tu investigación, tendrás varios artículos publicados (si es una tesis por compendio de artículos) o bien tendrás documentos de congresos, apuntes, reflexiones… que te servirán como borrador de algunos capítulos.


En definitiva, la tesis se comienza el mismo día que empieza tu doctorado, pese a que no le demos forma física hasta los últimos meses antes de depositarla y defenderla. Esto hará que ahora que te toca escribir sea mucho más fácil y no le temas al “síndrome del folio en blanco”.


De esta forma, si tienes poco o nada escrito de tu tesis, es buen momento para recopilar y ordenar todos esos borradores que pueden servirte de base. De esta forma, aumentará tu motivación al ver que no estás empezando “desde cero”, y por otro lado, podrás seguir tachando tareas de tu listado o cronograma.


Créeme que dedicando el tiempo suficiente de aquí a final de año, con disciplina, planificación y constancia, la tesis doctoral puede escribirse en menos de dos meses.


8. ¿Cómo escribir?


Un consejo que a mí siempre me ha servido en estos momentos más difíciles de escritura, consiste en establecer el esqueleto o la estructura de cada capítulo de la tesis.


Hacer este esqueleto consiste en crear una especie de mapa conceptual o esquema en el que en primer lugar, estableces los capítulos que tendrá tu tesis. A continuación, para cada capítulo, anotas los principales apartados que este debe contener. Y en un tercer momento, a cada apartado le asignas los conceptos, autores, ideas o resultados que debe contener.


Siempre puedes modificar sobre la marcha este gran esqueleto, pero este esquema general servirá para varias cosas: 1) desde el inicio, tendrás claro el contenido de la tesis y, por tanto, sabrás cómo enlazar unos capítulos o apartados con otros; así como dónde vas a empezar y dónde vas a terminar. 2) El avance en la tesis será mucho más explícito y visual, al ir aprehendiendo cómo ese esqueleto cada vez está más cargado de capítulos y apartados terminados conforme los vayamos terminando. 3) Ganarás en coherencia y en orden, aspectos muy importantes en una tesis, puesto que podrás prestar atención continuamente a la congruencia entre apartados y capítulos, y en general a la coherencia final de la tesis como un todo conectado.


El esqueleto dependerá mucho de cada ámbito, de las normas de cada universidad, y de cada tesis y autor/a en particular; sin embargo, una tesis en general suele tener un esqueleto básico como este:


a) Portada (título, autor, director/a, universidad, departamento, fecha…).

b) Agradecimientos.

c) Índice.

d) Resumen - abstract.

e) Capítulo de introducción: como el “tráiler” de la tesis, dando algunas pinceladas de todo lo que vamos a explicar en los siguientes capítulos. Este capítulo es clave, pues le dará a los evaluadores la primera impresión general de la tesis. Y a veces, es la única impresión que tendrán en cuenta. 😉

f) Capítulo(s) teóricos: contextualización, marco teórico, conceptos clave, objetivos…

g) Capítulo metodológico: tipo de método, metodología, técnicas de recogida de datos, muestra, hipótesis, participantes, análisis realizado, aspectos éticos de la investigación…

h) Capítulo(s) de resultados: según la cantidad de resultados y el ámbito de la tesis, los resultados serán más o menos largos. Podemos dedicar un capítulo a cada resultado, o dedicar un capítulo más extenso a todos los resultados, con diferentes apartados para cada uno individual y uno final para su conjunto. Los artículos publicados en la tesis pueden formar parte de los resultados como capítulos propios, o ir en anexos al final de la tesis.

i) Discusión y conclusiones: pueden separarse en dos capítulos separados o se puede considerar uno solo. Aquí incluiremos el aporte y la relevancia de los resultados obtenidos, en relación con el marco teórico y el contexto que dimos en los primeros capítulos. Las implicancias de estos resultados, las limitaciones de la tesis, y posibles caminos futuros para el postdoc también son importantes en este momento.

j) Referencias: bien hechas, en el formato que te pidan, ¡no se te olvide ninguna!

k) Anexos: cuestionarios, consentimientos informados, tablas, gráficas, artículos publicados y/o en proceso de escritura o publicación…

Otros: dependiendo de cada tesis puede ser necesario otros capítulos o apartados.

Para ir acabando…


Poco a poco notarás el avance, verás que cada vez tienes menos tareas pendientes y que la fecha de término se acerca conforme va terminando el año. ¡Felicitaciones! Eso significa que has hecho un gran esfuerzo y que pasar a ser un doctor o una doctora está mucho más cerca.


En este punto, aún hay algunos aspectos que debemos tener en cuenta:



Un buen ejercicio luego de terminar de escribir es pedir a un colega familiarizado con tu tema que lea tu tesis, para que pueda comentarte si la información se entiende, si alguna frase, párrafo o capítulo no tiene sentido, es confuso o poco claro.


9. La forma


Tan importante como el “fondo”, es decir, el contenido propio de la tesis con todos sus apartados, contenidos, e información; es la forma.


Cuando hablamos de forma hacemos referencia a diversos aspectos de estilo, redacción, formato o diseño que son tan cruciales como la calidad de la investigación realizada. Por tanto, ahora que tu tesis está (casi) terminada, es momento de empezar a arreglar estos aspectos pues ya no vas a modificar ni añadir nuevo contenido a la tesis.


Nuestro principal consejo es que no te desgastes tratando de ser el editor además del creador, es necesario que pases tu tesis a un profesional de la corrección de estilo de manera que pueda leer tu tesis por completo y pulir aspectos como estos:


  • Ortografía y gramática.

  • Coherencia entre capítulos, apartados y subapartados. Es decir, el esqueleto final de tu tesis: ¿tiene sentido? ¿hay algún salto de ideas o algún concepto que hemos dado por hecho, pero que no hemos explicado en ningún lado?

  • Redundancias de frases y palabras en un mismo párrafo.

  • Adaptación del documento al formato que en tu universidad piden para depositar tu tesis (tipo de letra, tamaño, sangría, alineación, cantidad de apartados y subapartados…), igual que haríamos con un artículo científico.

  • Revisión de plagio involuntario, construcción de citas y referencias.


10. Todo está en los detalles


Finalmente, más allá de la forma y el fondo, los detalles son importantes y terminarán de hacer que tu tesis quede perfecta. Desde el tipo de impresión y encuadernado que eliges (no es lo mismo una copia con anillas que una con tapa dura tipo libro), hasta los agradecimientos; pasando por el tipo de licencia para su publicación o la difusión que tendrá. Todo cuenta para que este momento final sea perfecto.


11. Y no menos importante…


Valora y disfruta del esfuerzo realizado. Has llegado al final y ahora estás cruzando la meta de esa maratón, lograste correr esos 42km que parecían imposibles hace tan solo unas semanas. Reflexiona sobre la constancia, el esfuerzo y la disciplina que hasta aquí te ha llevado para empezar un año nuevo a las puertas de ser doctora o doctor.




Pues esto sería todo. Esperamos que estos consejos te sirvan de orientaciones para “desatascar” tu tesis en estos últimos meses del año. Y en el peor de los casos, si no consigues terminarla estrictamente el 31 de diciembre, seguro que te servirá para darle un importante avance y tal vez esa noche hacer la promesa de año nuevo de hacer los trámites y la burocracia final para doctorarte muy pronto. Y así, ¡por fin ver la luz al final del túnel un poquito más cerca! 😉

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